La Terapia Gestalt es un enfoque terapéutico que forma parte de la Psicología Humanista, una corriente que cree profundamente en la libertad, la responsabilidad y la capacidad de cada persona para elegir y crecer. Está reconocida por la APA (American Psychological Association) como una de las principales ramas de la psicología humanista-experiencial.
Su base es sencilla y poderosa: confiar en que cada persona tiende de forma natural a su propio bienestar, siempre y cuando pueda conectar con lo que le ocurre aquí y ahora. Esta mirada positiva cree que todos tenemos recursos para desarrollarnos de forma saludable en el presente.
Su historia se nutre de distintas influencias. Los fundadores, Fritz y Laura Perls, sumaron aportes del Psicoanálisis, la Fenomenología, el Existencialismo, la Filosofía Oriental y la Teoría de la Forma. Todo esto dio lugar a un enfoque integrador y novedoso.
En 1951, en Nueva York, Fritz Perls se rodea de un grupo de pensadores, entre ellos Paul Goodman, un escritor que puso en palabras las ideas clave de este nuevo enfoque. Junto a Ralf Hefferline, publicaron el libro “Terapia Gestalt: Excitación y crecimiento de la personalidad humana”, la obra fundacional de esta corriente.
Una de sus principales aportaciones fue dejar de ver a la persona como alguien aislado para entenderla dentro de un “campo”: la persona y su entorno forman una unidad. Es decir, la experiencia humana no se vive en soledad, sino en relación con el mundo que nos rodea.
Hoy la Terapia Gestalt sigue viva y se adapta a diferentes contextos y escuelas por todo el mundo. En España, comenzó a difundirse en los años setenta. En 1973 se abrió en Madrid el primer centro de psicología humanista, donde figuras como Carl Rogers, Claudio Naranjo o Jean Michel Fourcade impulsaron cursos y actividades que ayudaron a arraigar la Gestalt en nuestro país. Desde entonces, muchas generaciones de terapeutas han continuado su expansión.
Sorry, the comment form is closed at this time.