DARSE CUENTA |
Enfoque alternativo del darse cuenta, oscilando de un punto a otro: de sensación a sensación, de respiración a tensión muscular, de pensamiento a sentimiento, de emoción a sensación… |
Una forma de acompañamiento terapéutico centrada en el aquí y ahora, en el darse cuenta y en el respeto por el ritmo de cada persona.
La terapia Gestalt parte de una idea profunda y sencilla a la vez: todo proceso de transformación requiere pasar por fases incómodas sin apresurarse a resolverlas. A menudo, cuando una persona llega a terapia, lo hace en medio de una gran confusión interna. Desde este enfoque, no se trata de eliminar esa confusión de inmediato, sino de acompañarla, sostenerla y observarla.
Aunque puede parecer desagradable, la confusión no es peligrosa en sí misma. Lo verdaderamente arriesgado es interrumpirla demasiado pronto y lanzarse a una acción sin conciencia.
En cambio, si se le permite desarrollarse plenamente, esa confusión se transforma: se vuelve más clara, más vivenciable, y abre la puerta a respuestas genuinas y acciones más auténticas.
El rol del terapeuta gestalt en este momento es ofrecer un espacio seguro donde la persona pueda habitar ese malestar, esa sensación de vacío o de no saber. Es precisamente al sostener esa tensión, sin huir de ella ni forzar una salida rápida, cuando se activa la autorregulación interna. Con el tiempo, se accede a capas más profundas de uno mismo, donde el “self” —nuestro centro vivo y auténtico— empieza a despertarse y expresarse de forma más clara.
"Una persona entra en la terapia con un montón de personajes, vivos y muertos, sobre sus hombros, y que el proceso terapéutico no es sino ir sacando de la sala, uno por uno, a cada personaje (su padre, su madre, su hermano, su amigo, su profesor, etc.) hasta que la persona se encuentra por fin consigo misma”
Fritz Perls
Ser terapeuta requiere tanto de teoría como de experiencia vital y creatividad. Tierra y cielo. Gravedad y ligereza. Un lugar donde apoyar los pies para desde allí permitirnos la creación y el encuentro.
Quiero que la teoría sea el fondo que sostiene mi terapia y que el encuentro con el otro, la otra sea la figura (Gestalt); no al revés. Pero sin fondo, no hay figura.
La Psicoterapia Gestalt es una terapia humanista que pretende ayudar a las personas a desarrollarse plenamente, con responsabilidad sobre su vida. Que aprendan a tomar contacto con sus necesidades y a buscar la satisfacción de ellas con flexibilidad, con creatividad y persistencia. En síntesis, que los pacientes aprendan a conocerse y a valorarse a sí mismos.
Es una terapia humanista que pretende ayudar a las personas a desarrollarse plenamente, con responsabilidad sobre su vida. Que aprendan a tomar contacto con sus necesidades y a buscar la satisfacción de ellas con flexibilidad, con creatividad y persistencia. En síntesis, que los pacientes aprendan a conocerse y a valorarse a sí mismos.

DARSE CUENTA |
Enfoque alternativo del darse cuenta, oscilando de un punto a otro: de sensación a sensación, de respiración a tensión muscular, de pensamiento a sentimiento, de emoción a sensación… |

PSICODRAMA |
Podemos dramatizar nuestro “perro de arriba”, nuestro “perro de abajo”, nuestro propio yo, un síntoma (dolor de garganta, vómitos, una obsesión…) |

VACÍO FÉRTIL |
Sostener para pasar de vacío árido al vacío fértil. La confusión, al igual que cualquier otra emoción, si se la deja desarrollarse sin interrupciones se transformará en vivencia y acción positiva. |
Es una manera de observar sin juzgar, es mantener la atención en el aquí y el ahora. El pasado se revisa sólo si aún está presente, porque no está cerrado. Ayuda revivirlo desde el cuerpo, desde sus sensaciones, emociones y necesidades fisiológicas.
Los principios que guían nuestra práctica terapéutica se basan en el Código Ético de la AETG, Asociación Española de Terapia Gestalt.
Trabajo con lo que la persona siente, piensa o hace en el momento presente, fomentando la presencia y el contacto con la experiencia directa.
Utilizar dinámicas que facilitan la conexión con el cuerpo (respiración, postura, sensaciones físicas) para integrar lo emocional y lo físico.
Facilitar la expresión libre de emociones reprimidas (ira, tristeza, miedo, alegría).
Técnica para facilitar el diálogo con partes internas, personas ausentes o conflictos no resueltos.
Uso del dibujo, la escritura libre, el collage, el teatro, la voz… para expresar lo que a veces no se puede decir con palabras.
El encuentro entre terapeuta y paciente es horizontal, vivo y genuino. Priorizo la calidad de la relación como vehículo de transformación.
Observar sin juicio qué siento, qué pienso y qué hago.
Uso el “yo” para asumir la propia experiencia (en vez de proyectarla: “uno se siente…” → “yo me siento…”).
Explorar las dos partes en conflicto dentro de la persona (ej. “yo fuerte” vs. “yo vulnerable”).
No se interpretan simbólicamente, sino que se reviven en el presente como partes de uno mismo, dramatizándolos o dialogando con sus elementos.
¿PARA QUIÉN ES ESTA TERAPIA?
La terapia Gestalt es para quienes necesitan reconectar consigo mismos en un momento de confusión, bloqueo o malestar.
Para adolescentes y jóvenes que sienten ansiedad, frustración o que no encuentran cómo expresar lo que les pasa. Para familias que atraviesan conflictos, cambios importantes o simplemente desean mejorar su comunicación.
Para docentes que se sienten sobrecargados, desbordados emocionalmente o con dificultad para sostener el día a día.
Este enfoque es especialmente útil si buscas comprenderte mejor, cultivar relaciones más auténticas y atender lo que te sucede en el presente, desde el cuerpo, las emociones y el vínculo. Un espacio donde no se trata de encajar, sino de habitarte con más conciencia.










Si estás buscando un espacio donde sentirte acompañado/a sin juicio, podemos empezar cuando estés listo/a.